UNO PARA TODOS Y TODOS PARA UNO

Ametx Zornotza-67; Aceitunas Fragata Morón-59

Parciales: 14-13, 18-21 (32-34); 23-15 (55-49), 12-10 (67-59)

Victoria de prestigio del Zornotza ante uno de los rivales que más respeto infunden, el Aceitunas Fragata Morón. Una victoria basada en el trabajo en equipo, donde el conjunto importa más que las individualidades, donde un grupo de personas se mueve al ritmo de un solo corazón. Porque nuestro equipo ha hecho bueno el famoso lema de los mosqueteros de Dumas: uno para todos, todos para uno. Y nos han alegrado la tarde. Vaya que si lo han hecho.

Último partido de los verdes como locales en el “destierro”, esta vez, tras tres alojamientos en Gernika, nos íbamos a Durango. La afición volvía a tener que movilizarse, y encima se jugaba un miércoles, pero no han fallado y los de Garita -de vuelta al que fuese su hogar Landako- se han sentido arropados, alentados y estimulados por el público. Y viceversa: el público por su equipo, mejor dicho, por su EQUIPO. Porque los verdes han puesto todo lo que tenían, se han entregado a fondo, y aunque el resultado hubiese sido otro, se han ganado el aplauso y cariño de los seguidores.

Entrega, sacrificio, entusiasmo… las claves para la victoria. Todo ello necesario para superar a un rival de aúpa. Los de Morón de la Frontera estaban igualados en la tabla con nosotros y venían a Bizkaia a quitarse el mal sabor de boca de su dolorosa derrota ante el Lucentum en su cancha de La Alameda. Nosotros volvíamos a tener en la lista de bajas a Juan Torres y Vasilije Vucetic, lo que obligaría a los ocho restantes a arrimar el hombro para las labores interiores. Ocho tíos que han peleado por cada centímetro cuadrado dentro de la pintura y que han tenido éxito en su empeño. Y luego han añadido velocidad para salir como flechas al ataque, con decisión, sin dudas. Aunque en el otro lado de la balanza, en el debe, nos quedan esos fallos en los tiros libres y esas pérdidas de balón que a veces eran auténticos gestos de “cortesía” para con el visitante -tome usted este balón, caballero, y anote una canasta, si le viene bien-, pero bueno, achaquemos esos errores a las ganas de ir lanzados adelante, de hacer un movimiento sin haber completado el anterior, como a veces sucede en el ajedrez.

El discurrir del partido ha estado marcado por la igualdad y la emoción hasta el final. En el primer cuarto comenzamos mandando en el marcador con un triple de David Iriarte, que suele ser el habitual pistoletazo de salida en nuestros partidos. Luego asistiríamos a rápidas penetraciones de los verdes, en especial de Iker Salazar, buscando romper la defensa individual andaluza. Se hace todo bien menos el golpe final de muñeca y eso nos impide sumar más puntos. Para compensar, el Morón tampoco está muy acertado en ataque y logramos irnos 12-7 tras buenas asistencias de Dani de la Rúa y Juanchi Orellano a jugadores interiores. Sin embargo, en los últimos instantes ellos recortan la diferencia con canastas de Tyler Gaffaney y los Marín, Alo y Javier. 14-13 al final del cuarto.

Seguimos penetrando bien en la continuación y el coach visitante Javier Fijo ordena una zona 3-2 con Olajide Keshinro en la cabecera. Eso nos descoloca un poco y nos entorpece el movimiento de balón y los accesos a territorio sevillano. Continúa la igualdad y ambos conjuntos pelean por cada balón. Llegan los puntos de Gregg Gantt, que el pasado sábado reservó tiros para este partido. Llega un supertapón de Joseba Estalayo a Javier Marín a la altura del aro que pone al público en pie. Pero no podemos despegarnos de nuestro adversario. Más bien sucederá al contrario, que el Morón será quien ponga algo de tierra de por medio. Tanto es así que el marcador señala un 28-34 a un minuto para el descanso. Se palpa cierta preocupación en la grada, pero un triple de ese chico para todo que es Salazar y un tiro libre de De la Rúa dejan un más tranquilizador 32-34 en el intermedio.

Arranca la segunda mitad con siete puntos de Gantt que sirven para que tomemos el mando en el marcador. Para entonces Nouhoum Bocoum lleva ya tiempo reivindicándose con canastas, rebotes y pases a lo Magic Johnson. El resto del equipo interpreta bien la disposición zonal sevillana y logran canastas remontando la línea de fondo. Pero Gaffaney, Jesús Chagoyen -pívot con miles de horas de vuelo en ACB- y compañía se aprovechan de nuestras precipitaciones y nos dan caza, hasta que a minuto y medio del final de este tercer período logramos dar un tironcito y ponernos 55-49. Quedaban diez minutos muy intensos, aunque ya para entonces Garita y sus muchachos tenían al público en el bolsillo con su lucha incansable.

Y más que lo iban a tener en un último acto de brega constante por parte de uno y otro bando. Cada balón se disputa al máximo y en la zona zornotzarra un enjambre de jugadores verdes se cierra sobre cualquier jugador moronero que se adentrara por allí. En ataque corremos a la contra o movemos el balón con criterio en posicional. Todos aportan en ambas mitades de cancha; si uno cae, todos van a levantarlo, si uno anota, todos lo celebran. Un equipo, un corazón. Y así llegará el despegue en el marcador de Landako. A tres minutos para el final estamos diez arriba, 65-55. Defendemos esa renta como si no hubiese un mañana. Y suena la bocina final, 67-59, lo hemos conseguido. Hemos conseguido la victoria, meternos con un balance de 5-2 en el grupo perseguidor del líder, Covirán Granada (6 ganados, 1 perdido), y lo más importante, hemos dado una imagen estupenda de unión, ilusión y sacrificio. La sonrisa en los rostros de técnicos, jugadores y aficionados al término del partido lo expresa todo.

Hemos destacado que la victoria se ha forjado con un trabajo de conjunto y que el equipo ha sido una piña, pero hay que dar nombres propios, empezando por el de Mikel Garitaonandia, gran timonel de esta nave. Qué decir del espectáculo que nos ha ofrecido Nouhoum Bocoum, MVP del encuentro con 25 de valoración (12 ptos., 10 reb., 2 tapones y 2 asistencias de lujo), o del máximo anotador de la tarde, Gregg Gantt (21), o del don de la ubicuidad de Iker Salazar (12 ptos., 10 reb., 2 asist.), o del trabajo bajo el aro de David Iriarte (6 ptos., 7 reb.), o de un cada vez más sólido Dani de la Rúa (3 ptos., 4 reb. 3 asist. y ¡10 faltas recibidas!), o del plus de energía que nos da Mads Rasmussen en cada una de sus acciones (9 ptos., 4 reb.), o de todos los intangibles que pueden aportar, y aportan, Joseba Estalayo y Juanchi Orellano. Sin olvidarnos de los lesionados Juan Torres y Vasilije Vucetic. En fin, qué se puede decir de unos señores que juegan bajo el lema “uno para todos, todos para uno”.

Ahora nos esperan dos salidas consecutivas -Alicante y Valladolid- y posteriormente, en la décima jornada, por fin volveremos a jugar en Larrea, si las Fuerzas de la Naturaleza no lo impiden, en el derbi contra el Iraurgi azpeitiarra. Han sido cuatro partidos como locales fuera de Amorebieta, algo que se hace duro, y tenemos ganas de jugar ya en nuestro hogar, aunque tanto Maloste, por triplicado, como Landako han sido grandes refugios temporales. Nuestro agradecimiento a Gernika, Durango y otros lugares de Bizkaia por los que ha debido peregrinar nuestro equipo para entrenar.

1, 2, 3,… ZOR-NO-TZA!!!

ANOTADORES:

ZORNOTZA ST: De La Rua D. (3), Salazar I. (12), Iriarte D. (6), Gantt G. (21), Bocoum N. (12) -cinco inicial- Estalayo J. (2), Rasmussen M. (9), Orellano J. (2).

CB MORÓN: Gutierrez R.(2), Gaffaney T. (13), Chagoyen J. (2), Rodríguez A. (0), Cizmic L. (10) -cinco inicial- Okoroba E. (2), Marín J. (8), Jiménez J.A. (5), Marín A. (11).

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