EL XUVEN, UN LÍDER INTRATABLE

Xuven Cambados-91; Ametx Zornotza-63
Parciales: 21-8, 20-16 (41-24); 24-19 (65-43), 26-20 (91-63)

Tras dos victorias consecutivas los chicos de Garita se enfrentaban a un más difícil todavía: visitar al líder Xuven Cambados en su cancha de O Pombal. Un líder sólido, que había ganado sus tres partidos con gran superioridad y que está consiguiendo que la Marea Amarela se lo pase en grande con el conjunto dirigido por Manu Santos.

Dos nombres propios en la previa del partido: el base zornotzarra Juanchi Orellano volviendo a la que fue su casa las pasadas temporadas y Charles Nkaloulou otra vez de amarillo tras un año en Amorebieta.

Comenzamos el partido cometiendo el mismo pecado que en las últimas jornadas: llegar tarde. Tal es así que para cuando nos damos cuenta el equipo gallego ya lleva un buen rato anotando, y de tres en tres (un triple, un 2+1). Mediado el primer cuarto y luego de toda una larga serie de pérdidas de balón y errores en el tiro, incluso en situaciones fáciles, la brecha se ha abierto, 15-5, con el alero Juan Rubio como principal protagonista (sería el MVP con 16 ptos., 4 reb., 3 asist. y 21 de valoración), y Garita trata de parar el festín amarillo con un tiempo muerto. De poco servirá ya que las dinámicas de uno y otro siguen igual que antes, no acertamos en ataque, lo que nos desmoraliza a la hora de defender -y viceversa-, y el líder juega a placer. Termina el cuarto 21-8, un tanteo que lo explica todo.

En el segundo cuarto no somos capaces de reconducir la situación, el Xuven está muy cómodo ante unos verdes sin respuesta. En poco más de tres minutos la diferencia es ya de veinte puntos, 32-12; pintan bastos. Por lo menos conseguimos que la hemorragia no acabe por desangrarnos antes de tiempo y Vasilije Vucetic aprovecha los problemas de faltas de la torre local Pedro Romera (2’10) para sumar poco a poco. Para acabar este segundo acto hay un concurso de triples: Brantley Osborne anota para el Xuven, Greg Gantt hace otro tanto para el Zornotza y Charles falla el suyo. 41-24 al descanso y mucho de que hablar en el vestuario para seguir vivos en la segunda parte.

El Zornotza ya ha demostrado que se le dan bien las remontadas, así que cabía esperar una reacción. Sin embargo, el líder es mucho líder, y más aún en su hogar de O Pombal, arropado por su afición, y no iba a darnos ni opción de meternos en el partido. El inglés Matthew Don (10 ptos., 9 reb.) y el georgiano Shota Gelazonia (14 ptos.) irrumpen en nuestra defensa y ponen al Xuven otra vez a veinte puntos de distancia, muy lejos, demasiado lejos. Y es que nosotros solo anotamos de uno en uno gracias a los tiros libres de Nouhoum Bocoum. Eso sí, no bajamos los brazos y lo intentamos adelantando la defensa, pero una vez que ellos superan la primera línea nos hacen puntos fáciles. Todo queda prácticamente decidido a falta de los últimos diez minutos, 65-43.

El comienzo del último cuarto es tremendo. En un visto y no visto estamos 28 puntos por debajo, 71-43. A partir de ahí el equipo tirará de orgullo para intentar lavar la imagen y que la paliza no sea excesiva. Vucetic sigue haciendo puntos por dentro (acabará con 17 ptos. y 4 reb.) y finalmente se unen a la parcela anotadora Orellano y Gantt (ambos llegando a los 11 ptos.) para por lo menos darle vidilla al ataque verde y no dejar tan solo al pívot serbio. Lo más cerca que llegamos es a un 79-61 y a partir de ahí, catacrack, otra vez quedamos en manos del Xuven, con un Charles que ahora nos fusila desde la distancia (14 ptos. y 4/6 en triples). Se repite la máxima diferencia de veintiocho puntos al final del encuentro, 91-63. Terminamos apalizados por el líder.

Perder contra un equipo tan en forma, y en su casa, entraba dentro de lo normal, pero lo que más nos escuece es la rotundidad del varapalo recibido. Mientras en la capital del Albariño celebran un nuevo éxito de un equipo que hace soñar a su afición, a nosotros no nos debe quitar el sueño esta abultada derrota, pues son cosas que pasan a lo largo de la competición, y ahora toca levantarse de la lona y volver a entrenar con ilusión para borrar cuanto antes este mal sabor de boca. Ocasión habrá de hacerlo la próxima jornada, en casa y ante el Agustinos Leclerc leonés. Arriba esas cabezas y que no decaiga el ánimo.

www.amorebieta.com – Hilero Zornotzan © 2016

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