“UN OTOÑO SIN BERLIN” Amorebieta se convierte en un plató de rodaje

Las calles de nuestro pueblo están siendo el escenario del rodaje de la película de Lara Izagirre “Un otoño sin Berlín”. Lugares como la Herriko Plaza, el parque Zelaieta, y calles céntricas; Konbenio, Luis Urrengoetxea, Sabino Arana,…la biblioteca, las piscinas de Larrea…espacios públicos que se han convertido en el plató de rodaje de este largometraje en el que participan cientos de zornotzarras como figurantes.
Nosotros hemos acudido al rodaje de una escena en una mañana fría de otoño. “Vamos a un ritmo un poco más lento de lo esperado, pero lo estamos haciendo a mi manera y estoy contenta”, dice Lara Izagirre mientras introduce cambios en los diálogos de la escena que se rueda a la orilla del río Garitondo. Entre tanto, el director de fotografía, el zornotzarra Gaizka Bourgeaud, realiza unas pruebas de cámara. En esta escena, June, Nico y Ane están pescando y comiendo un bocadillo en el río. “Los actores, dice la directora zornotzarra, están aportando matices para enriquecer a los personajes. La actriz protagonista, Irene Escolar, tiene una gran complicidad con Lier Quesada, el niño que está participando en el rodaje, quien tiene bastante papel a lo largo del film y está respondiendo perfectamente”, señala Lara.
El resto del equipo se afana en preparar las luces, el sonido, atrezzo, maquillaje….Es una maquinaria perfectamente engrasada. La planificación es vital. Jornadas de 12 horas de trabajo con más de 50 personas en el rodaje. Una de las escenas que más les ha costado rodar hasta ahora es la que se desarrolla en una parada de bus colocada frente al ayuntamiento. “Tuvimos que repetir varias veces la escena, pero hemos tenido suerte, porque en el guión que yo escribí, cuando June (Irene Escolar) se sentaba en la parada del bus le daba un rayo de sol en la mejilla y tuvimos la suerte de tener el sol todo el rato en el lugar que lo necesitábamos. En otra ocasión el texto hacía referencia a la aparición del viento sur y esas cosas mágicas que suceden y zas, apareció el viento sur”. Gaizka Bourgeaud, con 25 películas en su haber como director de fotografía, dice que “es más fácil rodar en la estación a la que hace referencia la película. También me ha tocado rodar en invierno escenas de verano, con chicas en biquini en carne de gallina. Los actores tienen un trabajo muy duro a veces”.
Más de 400 personas se han apuntado para participar como figurantes en esta película. Armados de paciencia y voluntad, los extras tienen que hacer frente a veces a largas jornadas, pero la satisfacción es tan grande que no escatiman esfuerzo. “Hemos rodado con un grupo de 10 mujeres embarazadas y han tenido una paciencia infinita con nosotros. Estoy muy agradecida a todos los figurantes que nos ayudan”, dice lara. El próximo 10 de noviembre necesitan 200 extras para una escena que se desarrolla en el teatro Arriaga de Bilbao, una de las pocas localizaciones fuera de Amorebieta en las que se rueda este largometraje.

www.amorebieta.com – Hilero Zornotzan © 2014

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