Jon Bragado trabaja en Vancouver para la productora de George Lucas


¿Cuéntanos un poco de ti, quién eres, a qué te dedicas exactamente?

Me llamo Jon Bragado, soy de Zornotza tengo 28 años y me dedico a los efectos especiales y visuales para cine y televisión. Empecé hace cinco años en Londres haciendo efectos y ahora vivo en Vancouver trabajando para George Lucas en Industrial Light & Magic, la división de efectos visuales de su productora Lucasfilm.
¿Cómo surgió esto de los efectos visuales?
La culpa de fue de Parque Jurásico y de mi afición al ilusionismo. Cuando tenía siete años fui a ver la película, y al salir le pregunté a mi aita a ver cómo era posible que el director dirigiese a un dinosaurio para que se comiese al actor pero sin que le comiera a él. Me explicó que todo eran trucos. Como yo ya había empezado con la magia, la palabra truco me resultaba familiar, así que me puse a investigar para averiguar cómo lo habían hecho. Supe entonces que todo era una ilusión, como en la magia; los dinosaurios que parecían estar ahí en realidad no lo estaban, ni siquiera existían, y los actores no se morían, estaban sanos y salvos. Todo era una ilusión ejecutada al milímetro.
De pequeño siempre pensé: “yo algún día trabajaré en esa empresa, solo que ellos todavía no lo saben”. ¡Un atrevimiento por mi parte…!
Lo bueno de cumplir un sueño es que puedes ir a por el siguiente.Como bien dice mi jefe, los sueños son muy importantes. Nada se hace sin que antes se imagine.
¿Qué es lo más raro que has tenido que hacer para documentarte en un trabajo?
Fue para el proyecto Heartworks, el primer simulador de un corazón virtual que se hacía en 3D, destinado a la formación de futuros cardiólogos.Teníamos que hacer latir un corazón al detalle, con las sístoles y las diástoles tanto por dentro como por fuera. Lo hicimos junto con doctores del centro médico London Heart Hospital.
Necesitaba referencias para modelar el resto de los órganos y creyeron que sería conveniente que asistiera a una operación a corazón abierto. A petición expresa de los facultativos asistí a tres operaciones, dos de corazón y otra de pulmón. Vestido con ropa estéril hasta los pies estuve en los quirófanos grabando en vídeo las intervenciones. Los cirujanos separaban los órganos para darme las mejores referencias posibles, además de contestar a todas las dudas que tenía.
¿La tuya es una profesión vocacional?
Es pasional. A mí siempre me habían gustado los ordenadores y empecé a estudiar ingeniería informática. Hice un año de carrera y no me gustó, pero lo terminé.
¿Qué es lo mejor de tu trabajo?
En una conferencia oí decir: “Los directores de cine tenemos la inmensa suerte de vivir fabricando sueños para los espectadores”. En ese momento pensé: “Qué suerte tenemos los que hacemos efectos visuales, nuestro trabajo consiste en hacer soñar a los directores”.
¿Qué consejo darías a un joven que quiera dedicarse a lo que haces tú?
Soy demasiado joven para dar consejos, yo solo puedo hablar de mis experiencias en esta profesión. Tal vez le diría: “el trabajo ocupará gran parte de tu vida, empléalo en hacer algo que consideres merezca la pena; busca lo que te apasiona. ¿Porqué estás dispuesto a sufrir más de ocho horas al día? Si no tienes la respuesta no desesperes, sigue buscando. No vivas con el resultado del pensamiento de otros, hazlo con el tuyo propio y atrévete a equivocarte. En los momentos difíciles, que los habrá, recordar que haces lo que te apasiona te empujará a tirar hacia delante. Una frase muy conocida dice que “el éxito no está en vencer siempre, sino en no desanimarse nunca. Que tu pasión ilumine con su luz el camino hacia tus sueños”.

www.amorebieta.com – Hilero Zornotzan © 2015

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