Ikas-Txiki cierra la temporada con una gran fiesta en Larrea para sus 117 futbolistas

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Ikas-Txiki, la academia de fútbol que surgió en Amorebieta-Etxano hace ya 17 años, se dispone a cumplir la mayoría de edad con una salud envidiable. Prueba de ello, los 117 chicos y chicas que han participado este año en este proyecto nacido para fomentar valores educativos, formativos y pedagógicos. El curso 16-17 acabó el domingo 18 de junio con una gran fiesta en Larrea en la que participaron más de cien chicos y chicas y a la que a media tarde se sumaron numerosos padres, madres y familiares. La guinda a una calurosa e intensa jornada la puso el sorteo de regalos, que fueron entregados por Koikili Lertxundi, exfutbolista del Athletic que ha orientado a la formación en valores su carrera profesional una vez colgadas las botas. Koikili hizo las delicias de los chicos y chicas que se forman en Ikas-txiki.
“Ikas-Txiki surgió de nuestra vocación por intentar enseñar el fútbol desde una vertiente no tan competitiva. Nació para fomentar los valores positivos que hay, y muchos, en este deporte: sacrificio, esfuerzo, cooperación, obtención de autonomía en hábitos higiénicos sanitarios…”, explica Lutxi Real, uno de los dos fundadores de la academia, junto a Santi Domínguez. “Ese es el espíritu que nos mueve. No nos mueve la creación de jugadores profesionales. El nuestro es un proyecto educativo y formativo. Entendemos que el deporte, a estas edades, debe servir para que los chavales y las chavalas adopten valores y hábitos que les puedan servir a lo largo de la vida”, añade.
Esta peculiar filosofía se plasma en cada entrenamiento y en cada partido. En ellos, todos y cada uno de los y las futbolistas reciben el mismo trato, con independencia de sus cualidades técnicas, tácticas o físicas. “No hay un premio por ser mejor que el compañero: el premio es la participación. Con independencia de su calidad, queremos dar a los txikis la oportunidad de que disfruten del fútbol, que le cojan gusto a la actividad, que sean capaces de disfrutar. Es un valor en sí de Ikas-Txiki. Del mismo modo que entendemos que es otro gran valor el hecho de que aquí se relacionen alumnos y alumnas de diferentes centros, lo que les permite ampliar su espectro de amistades”, explica Lutxi. “Y no me quiero olvidar del euskera, por supuesto. En Ikas-Txiki, nos relacionamos en euskera”, dice con orgullo.
Junto a Lutxi y Santi, Antonio Morcillo y Aiert Derteano integran el organigrama directivo de Ikas-Txiki. Ander Fernández y Gorka Silva completan el staff técnico. Ikas-Txiki se sufraga a través de las cuotas que abonan los padres de los alumnos y alumnas. También recibe una subvención del Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano, que será de 3.000 euros el próximo curso.
El número de alumnos no para de crecer. “Este año ya hemos tenido cuatro grupos de edad, desde los más txikis, los nacidos en 2011, hasta los mayores, del año 2008. Estos últimos, por primera vez, han competido como equipo en la Liga de deporte escolar, y la experiencia ha sido muy, muy positiva. Han participado 17 chavales y nuestra filosofía ha sido la misma: reparto equitativo de minutos y de oportunidades. Un dato resume nuestra filosofía: en ese equipo, la media de minutos entre el que más y el que menos tiempo ha jugado difiere en menos de un minuto. La filosofía que predicamos la aplicamos a rajatabla”, dice Lutxi.
Así es Ikas-Txiki, un proyecto que ignora algunos valores que tradicionalmente se han vinculado a la competición (la selección de los mejores, la competitividad entre compañeros, la victoria como único objetivo…) para priorizar que los chicos y chicas de Amorebieta-Etxano sean felices jugando al fútbol, interiorizando el valor dl compañerismo, relacionándose con chicos y chicas de otros centros escolares… y haciéndolo además en euskera.
¿Que ganan? Bien. ¿Que no ganan? También.

www.amorebieta.com – Hilero Zornotzan © 2017

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