El EKIN NerGroup brilla en casa

Textos Fran Prieto.
Gaizka Sotil, uno de los integrantes del equipo del pueblo, deja el triunfo en Zornotza
Ser profeta en la tierra nunca es fácil. Siempre hay una presión añadida. Esa
dificultad la revertió de forma excepcional el equipo de casa, el EKIN Ner Group en
la penúltima prueba del Torneo Euskal Herria en categoría junior disputada un año
más en nuestro pueblo el pasado 12 de julio. Gaizka Sotil se adueñó de la calle
Nafarroa para alzar los brazos con total autoridad. Aún tuvo tiempo de reivindicar el
nombre de un patrocinador reciente pero implicado que le permite al de Etxebarria
soñar con emular a su paisano Amets Txurruka. Para eso, aún queda mucho, pero
nunca se le olvidará que su triunfo aportó una alegría inmensa a muchos, sobre todo
a Iñigo Larruzea, su director deportivo, ese hombre multifunciones que vio a uno de
los suyos brillar y ponerse la txapela como ganador en casa.
Resultó una mañana plomiza, sin duelo al sol. 195 ciclistas de 17 a 18 años,
tomaron la salida a las diez de la mañana. Muchos dorsales, aire fresco al futuro.
Todos soñaban, pero sólo habría un vencedor y el Ner Group quería apostar fuerte
ante su parroquia. 126 Kilómetros de carrera sin tregua, sin respiro, a hachazo
limpio. Así son las carreras en estas edades, no hay momento para recuperar.
Ciclismo en estado puro. Escarceos insistentes, uno tras otro, en las 4 primeras
vueltas al circuito llano. De Zornotza a Zornotza, pasando por Lemoa, Bedia,
Usansolo y Erletxes, hubo mil intentos, pero los más afortunados llegaron a una
máxima renta de 30 segundos. Demasiado poco para la sorpresa.
Todo quedaba para una última vuelta ya diferente. Ahí aparecía Monte Calvo, esa
cima tan conocida como abrupta y empinada. Tanto la quieren los escaladores, como
la temen los hombres rápidos. Esta vez había “sólo” una doble pasada, una desde
Orobios y la última desde Ibarruri. En esas estribaciones donde la pendiente dicta
sentencia, muchos cedían y Sergio Alvarez, del Sopela-Ugeraga, apostaba fuerte. En
solitario, sin lastres, gozaba de unos segundos valiosos en la cima sobre Ibai Pastor
del Embutidos Palacios y Gaizka Sotil, la esperanza local. Ese dueto apenas arañaba
10 segundos a otro grupo más numeroso. El descenso hizo el resto.
Quedaban sólo 14 kilómetros. Sotil tiraba sin descanso incluso en el tramo llano
que lleva a meta. Ibai Pastor apenas daba relevos, los calambres hacían de las suyas.
Por detrás, eran demasiados y no hubo entendimiento. Los integrantes del podium
estaban claros, sólo faltaba ponerles en su orden. Sergio Alvarez veía recortada su
renta hasta que en Montorra ya muy cerca del último kilómetro, se formó
definitivamente el terceto.
La última curva a 460 metros de la llegada aclaró definitivamente la situación.
Gaizka Sotil venía muy fuerte y concienciado. Con un sprint muy largo, dejó sin
recursos a sus compañeros ya fundidos. Lo celebró imitando a sus ídolos, saboreando
las últimas pedaladas y acordandose de un equipo que así le vió ganar, como en
Sestao, como en la localidad cántabra de Cacicedo. Una tercera muesca para el de
Etxebarria y una muy especial para el EKIN Ner Group. A lo grande. Por detrás, el
ciclista de Zierbena Iñigo Elosegi recuperaba el liderato del Torneo Euskal Herria
antes de una última prueba en Azkoitia. Para entonces la felicidad era inmensa en la
calle Nafarroa, con el triunfo de uno del equipo del pueblo. Ahí queda eso.

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